Brynjólfur Sveinsson (1605?1675) sirvió como obispo Luterano en la aldea de Skálholt al sur de Islandia. Este obispo fue quien descubrió el Codex Regius y lo nombró Edda, dado que asumió que se trataba de la fuente en la que Snorri Sturluson basó su obra.
Brynjólfur atribuyó el manuscrito a Sæmundr fróði, un sacerdote islandés del siglo XII. Esta atribución es rechzada por los euditos modernos quienes creen que el manuscrito tuvo múltiples autores.